Un sombrero por y para ti

 

Regalar o regalarte un sombrero no es regalar un producto, es regalar una experiencia, crear juntos un sombrero: tu sombrero.

Cuando hablamos de un sombrero a medida, hablamos de un sombrero que te durará toda la vida (yo sigo usando los que rescaté de mi abuelo y mi padre). Hablamos de un fondo de armario, un perfecto complemento para un armario cápsula de los que tanto se habla ahora (Rosa de El Estilario es experta en ese tema). De comprar con consciencia y de un complemento que te acompañará para siempre con unos cuidados mínimos  y el cual puedes ir adaptando y actualizando en forma o adornos si quieres darle un aire nuevo de vez en cuando (de eso te hablaré otro día ;-)).

Desde el momento en que llegas a mi y decides tener un sombrero hecho a medida, para mí lo más importante es que sepas que voy a implicarme al 100% para que tengas ese sombrero que sea el perfecto para ti. Siempre busco el resultado que realmente te defina, me entrego a cada encargo con un gran compromiso y responsabilidad.

 

Por eso es indispensable que la comunicación entre tu y yo sea fluida, quiero saber más de ti: qué tipo de sombreros te gustan, con qué colores te identificas o te ves más favorecido, cómo es tu estilo diario, estudiaremos tus rasgos… ya sea por email, por teléfono, por videollamada o en directo, la clave es que lo diseñemos juntos, conectar contigo para ofrecerte una pieza hecha por y para ti.

Mi manera de entender el proceso de creación de cada sombrero es el implicarme en cada creación, plasmar con mimo y cuidado cada detalle, es un proceso 100% artesanal, hecho a mano de principio a fin, en el cual cada paso tiene su importancia en el resultado final. Desde elegir el material y el preparado del mismo, respetar sus tiempos de secado, su moldeado, vapor y mucha plancha, cada puntada a mano… donde las herramientas más importantes siempre son las manos, que imprimen la fuerza justa o la delicadeza dependiendo del momento del proceso.

 

 

Entiendo cada uno de los pasos del proceso como una cadena pensada para que tu sombrero sea único y perfecto para ti y tu estilo y se convierta en un complemento indispensable en tu armario. Por eso durante el proceso de creación te voy mandando fotos y consultando dudas, para conseguir ese resultado que realmente te defina. Elegir juntos el color, la forma, los adornos, el forro, el acabado… cualquier cosa que te defina o algún recuerdo pueden ir plasmados en él y convertirlo en aún más especial.

No será nunca un sombrero  como los de fábrica, hechos en serie, milimetrados y cortados todos iguales, pero al fin y al cabo lo artesanal nunca lo es y en ello está el encanto, en que cada uno es diferente, en que está hecho a mano de verdad con sus pequeñas «imperfecciones» que le dan ese valor añadido.

 

Muchas veces me decís que no usáis sombreros porque no os quedan bien, que no encontráis ninguno que os guste, que vuestra cabeza no es de sombrero…  es verdad que hay cabezas más agradecidas que otras, pero ¡hay sombreros para todos! Sólo tenemos que buscarlo, encontrarlo y hacerlo y para eso estoy yo, para ayudaros a tener vuestro sombrero, buscar la forma y el ala que más os favorezca. A veces sale a la primera y otras tras varias pruebas, pero os aseguro que lo conseguiremos.

Crearemos juntos ese sombrero con el que seas más tú que nunca, sólo tienes que contactarme.

Te espero al otro lado.

Julia Vilariño

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